La Paz, 22 de abril de 2026.- El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, presentó el Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 Reformulado, con un monto estimado de Bs 390.000 millones y una meta de déficit fiscal del 9% del PIB para finales de 2026. Según el titular, el objetivo es “sincerar la economía”.
Sin embargo, el documento fue cuestionado por operar en un “vacío estratégico” debido a la demora en la aprobación del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2026-2030. La ausencia de esta hoja de ruta genera, según analistas, una brecha entre la gestión del gasto inmediato y los objetivos de mediano y largo plazo.
El líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, señaló que, aunque el Gobierno busca reducir el déficit al 9%, este nivel continúa siendo alto. Afirmó que es superior al registrado en 2021, 2022 y 2024, y similar al de 2023, sin que ello se traduzca en estabilidad para la población.
Por su parte la concejal Alteña Wilma Alanoca indicó que, la “verdadera reactivación” queda supeditada a que se defina y apruebe el PDES que guíe la inversión productiva en los próximos cinco años. “De lo contrario, este PGE significaría un despilfarro improvisado”, advirtió.
Impacto de la falta de PDES
Especialistas coinciden en que, sin un plan al 2030, el presupuesto actúa como una herramienta de contención y no como un motor de desarrollo estratégico. La falta de previsibilidad, señalan, genera incertidumbre en la inversión privada y pública.
En ese contexto, el escenario económico planteado por el gobierno de Rodrigo Paz es calificado como conservador y sin planificación, enfocado en la operatividad básica y no en metas de desarrollo.
El ajuste fiscal previsto al 9% del PIB es considerado insuficiente por distintos sectores, que sostienen que no cambiará la actual situación económica del país.
FUENTE FOTOGRAFIA : Israel Munguia https://elmundo.com.bo/
